viernes, 18 de mayo de 2018

The Middle-earth that never came to be (part II)

The talk I gave in Madrid, mentioned in my previous post, was related to the previous one in that it dealt with how Tolkien created and expanded the geography and history of Middle-earth. In "The Middle-earth that never came to be" my main aim was to speculate and give an example of a Middle-earth that Tolkien could have devised if he had nailed its geography down before starting The Lord of the RingsDuring the preparation of the talk I came once and again to the topic of the evolving shaping of Middle-earth in Tolkien's mind as he developed The Hobbit and The Lord of the Rings, and I got a broader scope on that evolution.

So for a time I have thought to directly expand the first "epilogue" in "The Middle-earth that never came to be" (from "HOWEVER" on, and I'll refer to it as "epilogue" from now on). But for the sake of distinction between two texts typed down within an interval of three years, I give that possible expansion separately in the present post.

The point in that "epilogue" was the correspondences between the first map of Wilderland in The Hobbit and the first maps of Beleriand, that Tolkien was specifying in that 30's decade. To put them briefly:
  • Misty Mountains = Ered Wethrin.
  • Great River = Sirion.
  • Woodmen = tribe of Haleth
  • Mirkwood = Dorthonion, Nan Dungortheb, both full of spiders and evils after its fall to Morgoth's minions.
  • Elvenking's Halls = Menegroth.
  • Forest River = Esgalduin.
  • River Running (Celduin) = Celon.
  • Mountains of Mirkwood = Andram.
  • Grey Mountains = Iron Mountains.
  • Withered Heath = Dor-na-Fauglith.
  • Erebor = Himring.
  • Wilderland = Beleriand after the War of Wrath.
  • Iron Hills = foothills of the Blue Mountains.
In many of the former examples, the left terms (Hobbit or Third Age parts of the equations) would be remainders of the right ones. Also, the hobbit country and even Rivendell would have been placed inside Hithlum.

So, if we still held the premise of what Tolkien finally established, that the land of the hobbits had to be England, but at the same time that NW Middle-earth, where the events of The Hobbit and The Lord of the Rings take place is a past legendary Europe, we come to an expanded Beleriand which, instead of having been almost totally drowned by successive cataclysms —just leaving Ireland—, was mainly destroyed in its northern, Morgoth-stained regions. I stretched the map of Beleriand in the "epilogue" to match the map of Wilderland; now we can take a map of Europe (taken from here), take it back into legendary times diachronically overlaying the maps of Beleriand and of NW Middle-earth, and put the labels for new correspondences:


Some convenient matches we find when we do that are:
  • Region of the Grey Havens = new shores of the First Age Falas.
  • Orodruin = Mount Etna (you could also choose Stromboli).
  • Belfalas = new Beleriandic shores created by the opening of the Great Gulf in the War of Wrath.
  • Western Mediterranean has been pointed to by some pseudo-historical hypotheses on Atlantis as regions receiving Atlantean (= Númenórean) colonisation. This is also a reason to place Dol Amroth in the island of Gadir (why not?).
  • Dorwinion shows more than ever the association to the regions where historically wine was first produced in Europe.
The label "Beleriand" is unnecessary, as all of Europe is Beleriand. An idea arising from this is that the war between the Elves and Morgoth in the First Age becomes grand in its continental —more than regional— size. As a Tolkien fan, as well as a convinced European citizen, imagining the Noldorin and Sindarin realms and fortresses scattered and spanning all of Norther Europe is thrilling.

Another idea we get is, the earlier we put the point of divergence of our speculations from what Tolkien specified —i.e. the point where Tolkien could have nailed down the geography of Middle-earth—, the larger can Beleriand become, to be equated with the whole of Europe. This shows Tolkien's idea at those stages in the development of his legendary geography, when the scope changed from just the "English" Lonely Isle to an "European" Beleriand.

A very illustrating element of this possibility is how the relation between the Blue and the Misty Mountains moves. 
  • In Tolkien's final scheme of NW Middle-earth, they are different parallel ranges, the Blue being to the West, and the Misty to the East, producing an Enedwaith ("Middle Region") in between. 
  • In my first speculative proposal in "The Middle-earth that never came to be", they were just the same range. 
  • In my second speculation —the "epilogue" one—, the Misty (Ered Wethrin) are actually the western one. 
Needless to say, the chronology to which the map corresponds is more or less the one in "The Middle-earth that never came to be", the events in The Hobbit and The Lord of the Rings taking place some centuries after the War of Wrath.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Un viaje por la Tierra Media: Geografía, Historia y rol

Lo que sigue es la transcripción aproximada de una humilde charla para miembros del club de juegos de mesa El Dado Rúnico que di en Arte9, Madrid, el 30/04/2018. Es aproximada por dos motivos: el primero, que el vídeo no me permite extraer mis propias palabras debido a que la cámara estaba torpemente ubicada junto a una ruidosa mesa de juego; el segundo, que determinadas circunstancias de lo que era una charla relativamente informal no son transcriptibles por tratarse de muletillas inadecuadas, palabras acompañadas de gestos, y coloquialismos o trabucamientos varios; además de que me ha parecido conveniente introducir aclaraciones mediante notas. Con todo, comprobará el lector que el estilo informal es patente.

Ofrezco antes, a modo de registro, el esquema de lo que pretendía decir, que por circunstancias del momento decidí reordenar sobre la marcha; se puede comprobar que preveía algún elemento más que lo que figura en la transcripción, y con alguna pequeña alteración de orden. Al esquema sigue ya la transcripción.

0.      Presentación del orador
0.1.   No lingüista como Tolkien, ni historiador: lcdo. Física, varios trabajos, profesor de Matemáticas. Interés en Historia y Lingüística à naturalmente Tolkien, que las incluye, en orden inverso
0.2.   Tampoco he jugado nunca a rol, pero había tanto de Historia en MERP que fui a él sólo por eso
0.2.1.Mi aproximación a Tolkien: Glosario à Gibbon y el formato crónica, con el objetivo, entre otros, de conexión geográfica y cronológica con la Historia real
1.      El desarrollo por Tolkien mismo
1.1.   La Historia de la Tierra Media:
1.1.1.Tolkien siempre tuvo en mente hacer una mitología para Inglaterra (parecido al Kalevala de Lönnrot), pero los horizontes se extendieron con los años y sucesivos libros
1.1.2.los Cuentos Perdidos se situaban en torno a la lucha final contra Melkor, y la Isla Solitaria iba a ser Inglaterra: origen de la Primera Edad o Días Antiguos
1.1.3.C.S. Lewis, viaje espacial/temporal, versión de la Atlántida y la Segunda Edad
1.1.4.La Historia de El Hobbit y la inesperada conexión con el legendarium
1.1.5.Secuela de El Hobbit: El Señor de los Anillos y la ubicación definitiva: la geografía del NW se expande (= Europa), surge la Tercera Edad, y la Cuarta Edad se habrá de diluir en la Prehistoria real (como el Conan de Howard)
1.2.   Los complejos esquemas de transmisión: punto de vista de traductor de relatos de otros
1.2.1.Eriol à Ælfwine
1.2.2.hobbits y otros protagonistas
1.2.3.representación de lenguas de la TM mediante lenguas históricas
1.3.   Puntos de vista: tentación omnisciente (El Hobbit) para acabar en el “por supuesto, un manuscrito” del transmisor de historias necesario
2.      El desarrollo por RPGs
2.1.   orígenes del MERP
2.2.   el punto de vista narrativo
2.2.1.equipos variopintos, Tolkien seminal; incompatible con una Tierra Media no tan variada en cada esquina
2.2.2.exploración/desarrollo exhaustivos para el DJ, omnisciencia incompatible con el cronista
2.3.   Las ediciones del MERP
2.3.1.“Primera edición”: el NW, la época post-Plaga y los desarrollos de Harad
2.3.2.“Segunda edición”: colaboración internacional y profundidad histórica
2.4.   momento de contacto con ICE: ofrecimiento de mi libro como de referencia, y lo que desconocía y ahora sé
2.5.   redirigido a Chris Seeman y finalmente a Martin Baker y Reunion, que vivió la transición de un grupo de mailing a internet
2.6.   los fanmodules, aún de MERP
2.7.   Decipher y el LotRRPG
2.8.   Other Hands, Other Minds y vuelta a la luz con TOR y sus equipos más internacionales

Antes de nada, me disculpo por mi contradicción como orador sobe este tema, porque no soy lingüista: soy físico como tantos otros físicos frikis y, aparte de otros trabajos, tengo la suerte de dedicarme a ser profe de Mates. Luego está la vertiente del juego de rol y también soy contradictorio porque no he jugado nunca. Entonces ¿cómo demonios tengo la cara para venir aquí a hablaros de esto?

La cuestión es que durante años y años los libros de juegos de rol de la Tierra Media tenían un montón de información de la parte que a mí me interesaba, que era la parte de Lingüística y de Historia. Realmente, Tolkien tiene mucho de Lingüística y de Historia —él montó toda su mitología para ofrecer una Historia para las lenguas que había inventado desde niño— y, gustándome la Lingüística y la Historia —realmente no sé si me equivoqué de carrera o no— me interesó mucho Tolkien; aparte de que en los libros del juego de rol metían mucha Historia porque lógicamente el director de juego necesita tener mucho trasfondo y mucho ambiente.

Mi aproximación a Tolkien no solamente fue pasiva, sino que en su momento, como tantos otros, inicialmente, en plan afición, me hice mi propio glosario. Si os habéis fijado en las estanterías donde están los libros de ciencia-ficción, fantástica y “juvenil”, que es donde suelen estar los libros de Tolkien, entre ellos hay muchas enciclopedias —unas cuantas; de lustro en lustro sale alguna. Después fui transformando ese glosario en una crónica, porque me parecía que los libros de Historia que a mí me gustaban tenían que ser como una crónica: Historia que se lee como un relato.

A base de ir incorporando una fuente tras otra, de leer muchos de los libros del juego de rol y extraerles todo lo posible —veremos en qué aspectos es contradictorio el juego de rol con Tolkien—; en fin, a base de acumular acabé sacando esta “cosita”, que no es un libro publicado sino que es una publicación/impresión privada para decirme que había acabado algo algún día y para regalar una copia a un amigo por su boda. Es una obra que no tiene por qué ser un libro; sigue acumulando información sobre todo en base a los que desarrollan hoy en día la Historia, que crean nuevas cosas, que son los libros de rol.

En definitiva, de lo que voy a hablar es, por un lado, de cómo Tolkien creó la Geografía y la Historia de su mundo —de ahí esa parte del título de la charla—, y por otro de cómo lo heredó en su momento el juego de rol de la Tierra Media y lo ha ido desarrollando en los últimos tiempos y, como decía antes, en qué aspectos es coherente y en qué aspectos no lo es: si hay justificación, no la hay, etc.

Pues bien, no sé en qué medida estáis familiarizados con Tolkien, pero a lo mejor os suena aquella cosa de que Tolkien quería por encima de todo crearle a Inglaterra una mitología. En el siglo XIX, empezando ya por los hermanos Grimm y otros folcloristas, hubo una serie de gente que todavía hoy en día se debate si lo que hicieron fue recopilar simplemente o metieron algo de su mano: si además de recopilar historias folclóricas, populares, etc. hicieron algo más, si modificaron. No se sabe muy bien.

Uno de estos folcloristas era un señor de Finlandia —que en aquellos tiempos era un páramo disputado entre Suecia y Rusia—, de nombre Elias Lönnrot, que compiló y medio inventó el Kalevala, una serie de leyendas referidas a Finlandia[1]. Y dice Tolkien: «Si este señor y aquel páramo de allá del Ártico tienen una “mitología nacional”, Inglaterra no puede ser menos». Le parecía que Inglaterra era muy pobre en ese aspecto[2].

Lo que hizo fue empezar, en tiempos en los que estaba convaleciente después de combatir o medio combatir en la Primera Guerra Mundial, una serie de historias que acabó constituyendo algo que os sonará: el Silmarillion. El Silmarillion son unas leyendas con un tono un tanto bíblico y las historias que él dejó sin acabar cuando se murió en 1973 ya aparecen en esos primeros tiempos en que era un chavalín de veintitantos.

Esas historias aún no tenían una geografía ni una cronología muy claras. De hecho, en esas historias que está inventando él se sitúa desde el punto de vista del traductor de cosas que otro escribió. Es el recurso típico de Cervantes en el Quijote, o, si lo habéis leído, en El nombre de la rosa, Umberto Eco empieza con “Naturalmente, un manuscrito”, en plan de disculpa por situarse en ese punto de vista. Lógicamente es una obra que él ha escrito, pero situándose un autor de esa manera puede obviar incoherencias que se quita de encima para que no venga el típico lector friki diciendo:
—Mira, en el capítulo nosecuantos…
—Ah, no, eso lo dijo el autor y yo estoy traduciendo.
Al mismo tiempo eso obliga al autor a situarse en qué punto de vista es verosímil para un cronista real. Un cronista real tiene una serie de limitaciones porque sólo puede contar lo que le han dicho otros de segunda mano o lo que él ha vivido, etc. Tolkien se sitúa en este punto de vista y supone que las historias se las habrían contado a un marinero que llega a una isla distante del Occidente. Ese tema lo toca mucho Tolkien a lo largo del desarrollo de la mitología; es un tema que existía en las leyendas célticas, el de la isla occidental donde vivían unos seres inmortales sin mucha definición. Sabréis que en la Edad Media las leyendas irlandesas pasaron por un filtro cristiano, dejando aquello irreconocible, pero podemos decir hoy en día que el nombre de Breogán, que es el mío, todavía corresponde más o menos al de un rey de los elfos allá en el lejano Occidente. Por tanto esa pequeña satisfacción a mí me cabe.

Pues ese marco en que el marinero viaja a esa isla occidental, donde le relatan una serie de historias y vuelve hacia el oriente, es el marco en el que se movió Tolkien inicialmente y aunque en el Silmarillion definitivo que publicó el hijo de Tolkien no aparece ese marinero, sí está subyacente la idea de que son historias relatadas a este hombre.

De hecho, esa isla solitaria fantástica del Occidente se suponía que en su momento habría de volver hacia el Oriente —porque había sido una especie de isla-transbordador que se había llevado a los elfos de un lado para otro— y se quedaría en su sitio actual, que no sería otro que Inglaterra. Es decir, esa isla de las hadas —Tolkien las llamaba así en aquellos tiempos todavía— sería Inglaterra, o Inglaterra e Irlanda. Por tanto, ese marco de la “mitología para Inglaterra” estaba claramente realizado en que las historias que le cuentan a aquel marinero son las historias de Inglaterra, y punto.

Luego, como tantas otras cosas en su obra literaria, Tolkien empezó y no acabó; dejó hilos sueltos. Una de las cosas que empezó fue, en los años 20, con su amigo C.S. Lewis —hoy en día conocido por las películas de Narnia en España; en los países anglosajones es más conocido por su literatura— dijeron: «Vamos a ver quién escribe una historia de un viaje en el tiempo y quién un viaje en el espacio», porque no les gustaba la clase de historias que ellos leían de literatura fantástica en aquellos tiempos.

Lo echaron a suertes y a Lewis le tocó el viaje en el espacio y a Tolkien el viaje en el tiempo. De esa historia de viaje en el espacio de Lewis salió una obra de ciencia-ficción, la “Trilogía Cósmica”. Por cierto que, de que de Tolkien y Lewis, echando a suertes para decidir una historia de fantasía, saliera una historia de ciencia-ficción nos da la idea de cómo en aquellos tiempos los dos géneros estaban muy indiferenciados: ciencia-ficción y fantasía en aquellos tiempos eran lo mismo; ambas ramas eran romper una serie de reglas del mundo real para inventarse historias.

De hecho, como paréntesis, hay que pensar que cuando a Asimov le dieron el premio Hugo a la mejor serie de todos los tiempos, él se sorprendió de ganarlo porque pensaba que se lo iban a dar a Tolkien. Es decir, el que Asimov considerara que un premio a una obra de las suyas, que clasificamos hoy en día como ciencia-ficción, lo considerara apropiado para Tolkien, que hoy clasificamos como fantástica, nos indica realmente hasta qué punto eran lo mismo.

Paréntesis aparte, Tolkien empezó su historia de viaje en el tiempo que consistiría en tres parejas padre-hijo, los tres padres y los tres hijos con los nombres equivalentes entre sí, que vivirían una pareja en los tiempos de la Atlántida —y con ello Tolkien aprovecharía para hacer una versión de la Atlántida—, otra viviría en una época semilegendaria en el inicio de la Edad Media, y la otra en los tiempos actuales.

Pues bien, como dije, Tolkien empezó pero no acabó, pero incurriendo en otra de las tónicas habituales de su obra, lo que sí hizo fue enganchar esa historia que empezó a las leyendas que él venía escribiendo desde la década anterior, a esa mitología que él quería crear. Por medio de esa su versión del mito de la Atlántida incorporó una nueva “capa” de Historia y de Geografía, y fue cuando empezó a definir lo que acabaría siendo el conocido mapa del noroeste de laTierra Media.

Éste se empezó a definir en aquellos tiempos en que él se dijo: «Ya no me vale la misma isla (esta isla que iba a ser Inglaterra); no me encaja bien» y empezó a concretar un poco más, de tal manera que a raíz de esa historia que empezó y no acabó ya tendríamos una estructura de dos capas:
  • la primera, los Tiempos Antiguos, llamados la Primera Edad, que correspondía a las leyendas originales,
  • y una segunda capa que corresponde a los tiempos en que florecía Númenor, que es el nombre que daba Tolkien a su versión de la Atlántida, que serían la Segunda Edad.

Pero en esto hay una serie de circunstancias casuales que hacen que finalmente acabe añadiendo una capa más de Historia y de Geografía, que además es la que más fama dio a Tolkien, que es la de El Señor de los Anillos. Inicialmente, como sabréis, las historias de El Señor de los Anillos, que empezaron con El Hobbit, no tenían que ver con su mitología, o eso se creía hasta hace pocos años. Él empezó a escribir una historia para sus hijos y dio la casualidad de que la conoció un editor que le dijo que se podía publicar, y tuvo un relativo éxito en los años 30.

El propio hijo de Tolkien y editor de sus manuscritos, Christopher Tolkien, siempre consideró que El Hobbit no pertenecía al legendarium que se llama, al tronco principal. Pero como Christopher Tolkien, ya hace más de diez años estaba un poco mayor para andar analizando manuscritos con lupa, “encargó” a un especialista de Estados Unidos que publicara los manuscritos de El Hobbit en sus diferentes versiones.

Christopher Tolkien, desde que empezó publicando el propio Silmarillion, que son las versiones más definitivas del legendarium que él fue capaz de reunir, fue publicando a lo largo de los años 80 y principios de los 90 todos los manuscritos de su padre pero dijo: «Aquí, entremedias, está El Hobbit, pero como no pertenece a la mitología, lo dejamos aparte». Luego, por los motivos que fueran, «vamos a publicarlos igualmente», pero por otro especialista. Pues bien, este señor especialista, John Rateliff —éste es uno de los tomos en inglés porque no está traducido—, demuestra exhaustivamente mediante el análisis pormenorizadísimo de los manuscritos y sus correspondencias hasta qué punto Tolkien tomó prestado de todas las cosas que él venía desarrollando, y que El Hobbit sí pertenecía a la mitología desde el principio, no porque Tolkien lo quisiera explícitamente, sino porque para empezar tomó prestado muchísimo de sí mismo.

Pero incluso hay un momento en que, en una de esas frases tachadas que tenía él por allí, decía «menos de un siglo ha pasado entre esos hechos y el tiempo de nuestra historia»[3], y esos hechos a que se refiere son una de las leyendas del Silmarillion. Probablemente Tolkien anduvo durante un tiempo considerando que El Hobbit fuera en realidad un capítulo del Silmarillion o algo por el estilo; no lo definió mucho hasta que escribió El Señor de los Anillos, donde sí ya explícitamente coloca El Hobbit y su secuela que es El Señor de los Anillos dentro de la mitología.

Y no sólo eso, sino que al componer para sí el esquema de cómo encajaba añadió una nueva capa de Geografía y de Historia, lo que sería la Tercera Edad. No le quedó más remedio: casi los nombres de “Primera Edad”, “Segunda Edad” y “Tercera Edad” son una explicación cronológica externa de cómo el autor fue inventando: «Lo primero que inventé fueron las leyendas de una Antigüedad, luego me inventé mi versión de la Atlántida y luego El Hobbit y su secuela».

La Tercera Edad es la época “definitiva”, cuando tiene lugar la Guerra del Anillo famosa, y se supone que la Cuarta Edad es la época en que los tiempos legendarios se van difuminando y todo se va convirtiendo en la Prehistoria del mundo real.

Tolkien, que tenía con las leyendas de la Primera Edad definidas las tierras que en el mapa del noroeste de la Tercera Edad están ya bajo el mar, en los años 20 y principios de los 30 con la historia de Númenor empezó a desarrollar la línea de la costa hacia el sur. Y nos encontramos cuando publica El Hobbit y El Señor de los Anillos que el mapa replica de una manera muy curiosa la geografía que tenía pensada para la Primera Edad.

Tenemos en El Hobbit, al contrario que en El Señor de los Anillos, que pasar del país de los hobbits a la casa de Elrond es pasar página, un cambio de capítulo, de tal manera que el mapa de El Hobbit, que corresponde al cuadrante nordeste del mapa de la Tierra Media, empieza en la llamada “última casa acogedora”, la última tierra civilizada antes de las Tierras Salvajes. Y a partir de aquí es cuando Tolkien empieza a montar unos paralelos curiosos:
  • casas de los elfos;
  • Montañas Nubladas;
  • río grande;
  • hombres del Bosque un poco más al sur;
  • ese mismo Bosque es uno muy oscuro, muy misterioso, con arañas;
  • en medio del Bosque, el reino de los elfos, que pelean con las arañas y van retrocediendo y que tienen una capital subterránea;
  • un río que va hacia el Lago;
  • la Montaña Solitaria;
  • un río que se llama “Rápido”.

      Éste podría ser el mapa de Beleriand, las tierras de la Primera Edad que en el mapa de la Tercera están sumergidas. Esto explica una serie de duplicados en los que Tolkien al final dijo: «Espérate, para no ser tan burdo de copiar una cosa que yo ya tenía y que cuando se publique, si algún día se publica (que al final no lo publicó nunca), la gente diga que esto es un plagio de mala muerte, vamos a aprovechar y vamos a hacer cosas nuevas; unas serán las de El Hobbit y otras serán las de los Tiempos Antiguos»; esto se conoce gracias a John Rateliff y su análisis punto por punto.

Gracias a ese “autoplagio” y a las explicaciones con las que Tolkien sale del paso se explican unos cuantos duplicados:
  • En la Primera Edad hay la misma gente que en la Tercera, pero al tener una réplica de los elfos en el Este, él dice: «No, éstos eran elfos que venían de las tierras del oeste que se hundieron bajo el mar y replicaron la arquitectura que ellos conocían», etc.
  • En cuanto a las arañas, los bosques eran mucho más extensos, e igual que se expandieron por unos de los bosques conocidos en la Primera Edad también lo hicieron por otros más al Este.

Luego, a Tolkien le quedaron una serie de aparentes “vacíos” o de correspondencias más veladas:
  • La Ciudad del Lago, Esgaroth; pero resulta que el río que en la Primera Edad pasaba por medio de los bosques se llamaba Esgaduin[4]. Cuando uno se da cuenta, esto explica muchas cosas[5].
  • El río que desciende desde el Lago Largo se llama Celduin, que significa “Río Rápido”, o “Curso Rápido”, y resulta que en la posición equivalente de la Primera Edad había un río cuyo nombre tenía exactamente el mismo significado, Celon. Es básicamente lo mismo: uno se llamaba el “Río Rápido” y el otro el “Rápido” y punto.

En definitiva, se ven una serie de duplicados que Tolkien aprovechó para meter variedad, un poco de riqueza, pero cuando lo analizas, dices: «A lo mejor tampoco se lo pensó mucho». Pero bueno, sin que llegue a ser una decepción para el “superfan” que no conocía el trasfondo, sí se puede alabar a Tolkien por haber logrado de ello cosas medianamente originales.

En fin, como habíamos dicho, la etapa definitiva es El Señor de los Anillos; con los hechos de éste y poco posteriores se acaba la Tercera Edad y ya tenemos las diferentes zonas geográficas:
  • la que se hunde bajo el mar;
  • las costas que conoceremos después, que fueron colonizadas por los númenóreanos, es decir los atlantes; y
  • los que serían escenarios de las historias de El Hobbit y El Señor de los Anillos;

y al mismo tiempo, Primera, Segunda y Tercera Edad, y ése es el esquema definitivo de Tolkien.


Por hacer un poco el paso a cómo se relaciona esto con el juego de rol, ya os he comentado el tema del punto de vista del narrador y el cronista. Pues bien, el juego de rol, por necesidad del director de juego —yo, sin saber mucho de juegos de rol, puedo decir que los de la Tierra Media tienen el esquema de un director de juego y varios jugadores, además de los personajes no jugadores—, tiene un punto de vista necesariamente contrario, a saber: uno totalmente omnisciente, porque el director de juego no puede decir: «Espérate, que a mí como el cronista no me ha contado esto, si tú te vas por estas escaleras arriba no sé lo que hay». Obviamente el director de juego no puede hacer esto; tiene que tener un plano muy detallado, con la historia de cada esquina, la tienda, la taberna y no sé cuánto más, y si te encuentras con no sé qué personaje, cómo se tiene que comportar, qué historia ha vivido, etc.

Esto es una contradicción con el punto de vista de Tolkien. ¿Está mal? No; es necesario para el juego de rol, en el que necesitas adoptar un punto de vista omnisciente, necesitas saberlo todo; mientras que Tolkien había hecho su elección y punto.

Por otro lado está esa diversidad que se encuentra en el juego de rol que procede del hecho de que, a pesar de que todos los jugadores están igualmente interesados por él, cada persona es un mundo y cada persona escoge su personaje como le parece. Diríamos que esto encaja bien con el esquema de La Comunidad del Anillo: un grupo de personas variopinto, cada una con sus características típicas, lo que viene muy a mano para el juego de rol, en el que cada uno tiene sus intereses y hay variedad de caracteres, etc.

Creo que hoy en día quien no está familiarizado con las historias de ciencia-ficción, fantasía, etc., cada vez que ve una película o algún libro de estos estilos, dice: «El Señor de los Anillos es una cosa supertípica: un montón de tíos que van a hacer sus viajitos, luego unos van por un lado, otros por otro y tal… ves fantasmas, y ¡magia!» —esa palabra que Tolkien no utilizaba. Pero la cuestión es que Tolkien es la piedra fundacional de las modernas novelas de ese tipo; le cabe ese privilegio de ser la original. Después ha habido otros meritorios y originales más o menos, o que copiaron lo justo, o bien… y otros menos meritorios, como en cualquier género literario. En cuanto a la fantasía moderna —obviamente ahí está la Mitología para dar fe de que la fantasía es antigua—, Tolkien es fundacional; le cabe esa originalidad de haber sido el que estableció el esquema de meter a elfos, hombres y enanos en un grupo, y además se inventa a los hobbits, que después han sido copiados con otros nombres, como el genérico de “medianos”.

Los juegos de rol de la Tierra Media[6] lo que hacen es situarse, ya que hemos hablado de Primera, Segunda y Tercera Edad, en una determinada época a mediados de la Tercera Edad. Y diríamos: «¿Cómo fueron tan ciegos que pensaron en el tirón de El Señor de los Anillos? ¡Sitúate en la época que describe el propio Señor de los Anillos!» A saber por qué lo hicieron; quizá por buscar algo más interesante o más original.

En esto estaba gente a quienes inicialmente, allá por los 70, cuando empezaban los juegos de rol de esta clase, un mundo inventado les venía muy bien, porque no estás atrapado por las obligaciones de la Historia real, o por ser realista. Pidieron la licencia y se la dieron, porque no había nadie que se dedicara a eso. Durante una serie de años la editorial Joc estuvo sacando libros como éstos en pasta dura, parecidos a los americanos originales. Esto era la primera edición: inocente, un poco simplona, pero lo era por pionera, no le quedaba más remedio, del Juego de Rol de la Tierra Media, que se llama abreviadamente el MERP, por las siglas inglesas.

En España, Joc siguió publicando hasta la segunda edición que hicieron los americanos, ya con formato diferente, igual que aquéllos, con tapa blanda —imagino que salía más barato el libro. En la segunda edición hay una tendencia que después se prolongó, que es la de incorporar equipos internacionales —en esta segunda edición hay muchos suecos, quizá por la casualidad de que uno en EE.UU. conocía a un sueco y éste tenía a sus colegas con los que jugaba.

La empresa era Iron Crown Enterprises, que yo pensaba que era una cosa así muy elevada, con lo de “Enterprises”, pero era sólo un grupo de colegas. A finales de los 90 fue cuando contacté yo con ellos —y por eso puedo contar algo curioso— porque me dije: «Vamos a ver, si yo tengo esta historia más o menos montándose, ellos tienen, por ejemplo, en lugar de los típicos módulos que iban recorriendo la Tierra Media —de hecho, por si podía proyectarlo, aproveché para hacerme mi mapa de la Tierra Media con mis chinchetas, como quien dice, y ves cómo va recorriendo todo el mapa del noroeste que Tolkien hizo: los ladrones de no sé dónde, las arañas de no sé qué, el Mar Interior…—, un manual de objetos, manual de personajes, etc.»

Yo les propuse, en aquellos tiempos previos a Internet —año 98 o por ahí, Internet estaba llegando a España—, escribiendo una carta con mi firma dirigida a esa señora que aparecía en los créditos de los libros, Jessica Ney, que era la jefa editorial de esa edición: «Igual que tenéis libros con la geografía, monstruos, personajes, etc. ¿no os interesa un manual, digamos, con la Historia?» Y me dio una respuesta típica; no un “ya te llamaremos”, pero poco le faltó. Me dijo: «En estos momentos no tenemos previsto publicar nada», por eso me sonó a respuesta típica, de quitárseme de encima.

Pero, según he sabido después, resulta que Iron Crown estaba en bancarrota. De hecho, ¿qué ocurría en torno al año 98-99? Que las películas de El Señor de los Anillos ya estaban empezando a rodarse y aún se debate hoy en día si Tolkien Enterprises, la empresa que tiene los derechos del copyright de Tolkien, ya se estaban diciendo: «Vamos a revocar la licencia, nos la guardamos, no se la renovamos, y sacamos un juego del que nosotros saquemos más tajada».

Se debate si esto fue así o no, pero la cuestión es que —sin entrar en mucho detalle, porque hay buenos artículos en Internet al respecto[7]—, ni siquiera les dejaron publicar el stock que tenían impreso, con lo cual los tuvieron que echar a reciclar o lo que fuera. Entonces era cierto lo que me había dicho Jessica Ney: no tenían nada previsto para publicación porque ni siquiera les dejaban publicar los de Tolkien Enterprises.

Jessica Ney sí me redirigió al editor de un fanzine[8], y éste a su vez a otro grupo llamado Reunion, y de ahí la breve descripción mía de qué pinto yo aquí. Reunion se presentaba como una “sociedad Tolkien alternativa” porque no les gustaba mucho la Sociedad Tolkien oficial, porque era muy rígida, y montaron ese grupo alternativo en el que la gente sólo pagaba imprimir los papeles —recordemos que era antes de Internet, todo era impreso. Reunion vivió además una transición curiosa de no-Internet a Internet y por tanto dejó de imprimir y lo que era un grupo de 30 personas pasó a 300. Eso hoy es un chiste; en Facebook cualquiera que se come los mocos enseguida junta 300, pero en aquellos tiempos en que se estaba empezando con Internet era realmente bastante gente y eso también diluyó el espíritu original. Además el propio director de aquel grupo se dedicó a otros menesteres y se fue diluyendo.

Aquellos tiempos fueron en los que se empezó a publicar lo que alguna gente había sospechado: un nuevo juego de rol que bebía y tomaba un montón de imágenes, fotos, diseño… de las películas de El Señor de los Anillos, y cuya historia por supuesto estaba basada en la época de la película. Diríamos que ése era casi un nuevo juego oficial gracias a las películas o por medio de las películas, por supuesto autorizado por Tolkien Enterprises, en el que se supone que ellos sacaban más tajada.

Pero curiosamente en esa época, así un poco subterráneamente, algunos de los que estaban en los grupos que habían desarrollado el MERP estuvieron colaborando en este nuevo juego. Pero, en fin, este juego de rol en la Tierra Media de esta época intermedia al cabo de unos años desapareció, se dejó de publicar; se supone que perdió tirón y se acabó. Durante un tiempo, lo típico, los fans siguieron publicando sus fanzines, pero éstos también se acabaron.

Hasta que, también curiosamente, en tiempos más recientes, quién sabe si porque salieron las películas de El Hobbit, va y se publica el último juego de rol de la Tierra Media, The One Ring. En este caso, oh casualidad, ambientado en la época de El Hobbit y entre éste y El Señor de los Anillos. Está claro que aprovechan el tirón de las películas —lo cual es bastante legítimo, y hasta lo más lógico por el interés que tiene para la gente—, y además, de modo muy interesante y como final feliz frente a aquella historia tan terrible del final de I.C.E., en él vuelve a estar no la misma gente pero sí los mismos equipos, digamos, después de una serie de relevos generacionales —entre los años 80 y los 2010 cabe una generación—, que venían colaborando unos con otros como colegas. En este caso, también, en aquella dimensión internacional, cuando eran suecos en los 90, ahora son italianos, entre ellos los autores del complicado juego de mesa de La Guerra del Anillo están en el mismo equipo de gente que han creado el juego de rol —por si alguien se quiere meter a jugarlo, que sepáis que es una especie de juego de rol sin libro; lo que tiene el juego de rol de tener que leer mucho, aquí hay que leer reglas pero no un sistema de juego de rol.



[1] De la familiaridad de Tolkien y su afición a estas leyendas finesas dan cuenta el hecho de que su lengua inventada más desarrollada, el quenya, tenga su mayor inspiración en la lengua finesa y que Tolkien hiciera su propia versión de la historia de Kullervo, uno de los personajes del Kalevala, al que luego dio otra versión ya dentro del Silmarillion mismo.
[2] Que Tolkien fuera editor y fundador de los modernos estudios del poema anglosajón Beowulf lo sitúan como autoridad literaria en el tema.
[3] Rateliff I.iii.
[4] En la época en que Tolkien inventó el nombre. Luego pasó a Esgalduin.
[5] Más en concreto, da una explicación externa a por qué el nombre de un río en un dialecto secundario de Beleriand acabó generando un eco en una ciudad de hombres del Norte en un lugar y tiempo distantes.
[6] Las series clásicas del M.E.R.P. de I.C.E., entiéndase.
[7] En la información sobre la historia de Iron Crown Enterprises soy deudor de A Brief History of Game #8 y #9.

miércoles, 28 de enero de 2015

The Middle-earth that never came to be

ONLY after watching all three of Peter Jackson's The Hobbit films I pressed myself to read both The Hobbit for the first time in English, and John D. Rateliff's The History of The Hobbit, an edition of Tolkien's papers during the making of the story. It is in the line of The History of Middle-earth, but Christopher Tolkien had not undertaken the task due to the book not belonging (in the author's first conception of it) to J.R.R. Tolkien's legendarium (invented mythology).

I can't but praise Rateliff's work on The Hobbit, especially the broad scope he uses in his comments on Tolkien's possible inspirations and models. They build up on Tolkien's stature as an author and scholar. And the connections between even those early stages and first edition of The Hobbit and the legendarium are shown to be so pervasive that I've even experienced again the feeling of the discovery of new things in Middle-earth, something that, after reading back and forth, once and again on it, I deemed to be impossible.

More in particular, the constant parallels that The Hobbit draws from the Silmarillion (to call briefly the ever revised mythological texts, not just the book finally published in 1977) lead me to speculate on which differences would there have been between the Middle-earth that Tolkien created as a framework for The Lord of the Rings during or after its writing, and the Middle-earth that could have been if, before creating The Lord of the Rings, he had decided to embed The Hobbit into the legendarium taking advantage of their mutual influences, which have been exposed by Rateliff.


So I've put together the elements taken from Tolkien's works in the years in which The Hobbit was created (roughly, the 30's decade), both from The History of The Hobbit and The History of Middle-earth (in this case volumes IV: The Shaping of Middle-earthV: The Lost Road and Other Writings, a bit from the earliest geographical concepts in VII: The Treason of Isengard, vol. 2 of "The History of The Lord of the Rings"), and some details from later concepts and stories. Then I will try to establish some general timeline of events of Middle-earth within that frame.

To begin with, let us compile some elements that Rateliff points to in his keen commentaries in The History of the Hobbit (the numbering refers to its chapters and sections). Please keep in mind these are not "canonical" equations, just points where Tolkien borrowed from himself that will allow us to create a Middle-earth history alternative to the one finally the author defined:

I(a).iii. and I(c).iii. The Taur-na-Fuin to which Thû the necromancer of "The Lay of Leithian" flies is Mirkwood (or a part of the same woodland continuum), Thû being the Necromancer of The Hobbit (this would eventually be Tolkien's choice, since Thû is the same character that was later called Sauron, see the name evolution in The Lost Road, chapter II: "The Fall of Númenor"). As Rateliff explains:
Comparison of the first Silmarillion map in Volume IV of The History of Middle Earth with Fimbulfambi's Map [Tolkien's first one of Erebor & surroundings] shows a striking parallelism in the former's placement of Taur-na-Fuin and Dor-na-Fauglith [Anfauglith...], and the latter's Wild Wood and Withered Heath; if the two were blended, the Mountain [Erebor] would probably be to the southeast of [...] Dorthonion [...], near where Tolkien would later place the Hill of Himring,
though
Its geographical location shifts as the "Third Age" of Middle-earth slowly takes shape in its own right through the writing of The Hobbit.
I(c).i. and III. There are two races of dwarves: the Indrafangs of Belegost of whom the dwarves of The Hobbit descend, and the Nauglath of Nogrod.

I(c).ii. and XIX.ii. The mines of Moria have no specific connection to any of the aforementioned dwarven realms, being only the place where Thorin's father "went" and Thorin's grandfather was murdered. They just seem to be one of the goblin mines in the Misty Mountains.

III.iii. The Elrond from The Hobbit is the same appearing in the Silmarillion stories (as it eventually happened, when The Lord of the Rings was developed).

IV.i. Quoting Rateliff: "There seems to be no connection between the goblins of the Misty Mountains and the Necromancer".

V.iii. Quote: "Bilbo's ring is not the same as Frodo's in its nature nor its powers [...] Gollum's ring is a simple ring of invisibility", "simply a magical ring that makes you (mostly) invisible"; and of course the whole matter of the Rings of Power does not exist in The Hobbit. Nor seems Gollum to be a hobbit at all, but a creature of the dark caves (V.i.).

IX.iii. The Elvenking is Thingol himself, allowed to be re-incarnated to reign again over the remnants of his former people and their kin who abandoned the Great Journey before coming to Beleriand.

IX.v. The Dorwinion of "The Lay of the Children of Húrin" and of The Hobbit is one and the same. It would however be a region more extended from the Sea of Rhûn towards the lands finally known as Gondor than what we know from the definitive map of NW Middle-earth: that allows a position to both south of Beleriand and south-east of Mirkwood, the different locations in Tolkien's concept of the land bearing that name (see map below).

XI.i. The Withered Heath is the remainder of Dor-na-Fauglith (> Anfauglith), so that the dragons didn't flee anywhere at the drowning of Angband: they simply stayed there in a kind of hibernation.

XIV.ii. The Arkenstone is one of the Silmarils, cast by one of Feanor's sons to a volcanic pit after robbing it and proving they had no right to their possession any more.


And now adding some other facts coming from those volumes IV and V of The History of Middle-earth (now with references to the volumes and chapters):

IV.V. "The Ambarkanta": The Misty Mountains don't appear in the general outline of Middle-earth geography because they are introduced by The Hobbit. Not existing any distinctive mention to them, they could be equated with any other of the major world-level ranges (Blue, Red, Grey, Yellow, Iron, and Wind), and the Blue Mountains are the most natural choice, being the NW range.

VI.XXIII. By the way, the White Mountains of Gondor were on their turn a product of The Lord of the Rings, see vol. VI: The Return of the Shadow, and could be considered a part of the Blue, according to the shape of these in the Map V of "The Ambarkanta".

V.II.ii. "The first version of The Fall of Númenor" incorporates this tale as an epilogue to the history of Beleriand told in the Silmarillion. Here we already have the story of the conversion of many Númenóreans to the worship of Morgoth by Thû (who comes to Númenor not in chains, but apparently on his own initiative "in the likeness of a great bird" (§5), maybe the fair version of his known ability to take the shape of a bat).
In §14 we are told that after the drowning of Númenor, "Amroth was King of [the Númenóreans of] Beleriand", and allying with Elrond and the elves of Beleriand he waged war on Thû: here arises the concept of the War of the Last Alliance, and probably also the origin of the name "Dol Amroth", which appears in the Gondorian geography developed in The Lord of the Rings (see VII.XV, "The First Map of The Lord of the Rings"), though later it was given a different explanation as the name "Amroth" itself was replaced by "Elendil" and given to an elf-lord of moving parentage.
In battle, this Amroth is slain by Thû, who is however defeated and flees "to a dark forest", his very familiar place to hide. And in the next recasting of Thû's defeat (V.II.iv. The second version of The Fall of Númenor), Tolkien is more specific when he tells that his fortresses were in Mordor (first appearance of the name) and that he
was thrown down, and his bodily shape destroyed, and his servants were dispelled, and the host of Beleriand destroyed his dwelling; but Thû's spirit fled far away, and was hidden in waste places, and took no shape again for many ages.
The matter of Númenor would ultimately result in the Second Age of the Sun, but here we still have no chronology and the "there remains still a legend of Beleriand" (§14) gives, I think, an idea of those events happening in a timespan much shorter than some 3300 years. Nor we have anyhow a reference of the lapse between the Fall of Númenor and this "Last Alliance".

All in all, if I go on with the premise that the Hobbit sequel would ultimately tell the involvement of Bilbo (or of a relative and heir of his) in the events around Thû's definitive defeat, in my opinion some possible moments for the story told in The Hobbit to take place could be:
  • after Morgoth being overthrown and ousted, but before Thû's journey to Númenor (therefore from his main stronghold of Dol Guldur), so that between The Hobbit and its sequel, or in the sequel itself we would have the drowning of Númenor and rounding of Arda;
  • between Thû's stay in Númenor (of whose cataclysmic drowning the hobbits would have some memory, at least a vague one) and Thû's defeat by the alliance of men and elves, which could even be told in the sequel;
  • after Thû's defeat by the alliance, which would then not be a definitive one, this having to be moved to a later time (that was in the end the option developed by Tolkien in The Lord of the Rings).

So let us finally go on to my "never-came-to-be" chronology, for which I provide two "compressed NW Middle-earth" maps below. I give no exact years as this is just a speculative sketch, only general reference points in some cases:
  1. When the Valar pass to Aman, Melkor, whose main stronghold is Utumno, builds an outpost in Angband, and prepares his dominion over the regions south of the Iron Mountains by digging tunnels in the ranges connected to the Iron Mountains, and creating volcanoes from which the Balrogs and other powerful servants can spread his power. Some of these are future Gondolin, Dol Guldur, Erebor, and Orodruin.
  2. The War of the Powers destroys and sinks Utumno into Ulmo's realm, and the volcanoes are left alone, and some become extinct. The highlands north of Beleriand are raised by the cataclysmic fights.
  3. The dwarves appear in the Blue Mountains. Some say they are creatures seeded by Melkor in his tunnels, but redeemed by Aule after the war when he discovered them. That is the reason given for their lust for gold, similar to the dragon-sickness (Rateliff XIV.i), and for the wicked acts that are more typical of one of their races, the Nauglath of Nogrod. The other race, the Indrafangs (Longbeards) of Belegost are more friendly to the elves.
  4. Under the guidance of Melian, the elves of Beleriand clear the darkness of the forests of their land, in contrast with the Mirkwood that extends from the remains of Utumno to the Blue Mountains.
  5. After the return of Melkor/Morgoth and the pursuing noldor to Middle-earth, they engage in an intermittent war for several centuries, Morgoth from Angband and the noldor from Beleriand and the highlands. Thus Morgoth's power is mainly held back in NW Middle-earth.
  6. When the noldor suffer their first great defeat in the Dagor Bragollach, Morgoth sends Thû to darken again the woods north of Doriath.
  7. Men eventually come to Beleriand and ally themselves to the noldor. A small stature human people, the hobbits, come there too, but live secretively in the Taur-im-Duinath, that had been before unpopulated.
  8. After the terrible defeat of the noldor in the Battle of Unnumbered Tears, some of the elves of Beleriand, led by Galadriel daughter of Finarfin, cross the Blue Mountains and in the eastern side establish the lordship of Lothlórien over some of the wood-elves, creating inside the Mirkwood a core from which to liberate that old forest from its darkness, as Melian had done in Beleriand in the past.
  9. Morgoth's minions overrun most of Beleriand, and start spreading south. They go down the Blue Mountains again and occupy many of its tunnels and make war on the dwarves. These suffer a further setback after some nauglath smiths kill Thingol, King of the wood-elves of Beleriand, over the payment of their works in the Nauglamír or its possession: the green-elves led by Beren ambush and annihilate them. Thenceforth the leading dwarven kingdom is Belegost, though relations between elves and all dwarves are strained forever.
  10. When Morgoth is overthrown by the army of Valinor, Angband is sunk, and a part of Beleriand and the highlands are riven and invaded by the sea too. The dwarven halls are also greatly destroyed and dwarves seek new homes east of the Blue Mountains, as other inhabitants of Beleriand do.
  11. Maedhros and Maglor rob the two Silmarils recovered from Morgoth, but having no right to hold them, and torn by physical and spiritual pain, Maglor throws his to the advancing sea, while Maedhros flies east until he finally casts himself with the Silmaril into Erebor, one of Morgoth's volcanoes rekindled by the cataclysms.
  12. The Valar decree pardon and rewards for those who have fought Morgoth, and to proclaim it, Fionwe, herald of Manwe, sends some Maiar, who in the guise of wizards will stay in Middle-earth to watch over the fulfilment of the Valar's will. Chief of them are Gandalf and Radagast.
  13. To the noldor the Valar lift the prohibition to return to Valinor, and many of them, as well as other elves, set sail to the West. The elves who stay in the remaining regions of Beleriand are led by Elrond, who takes refuge in a house in one of the western valleys of the Blue Mountains.
  14. The Valar appoint the re-extinguished volcano of Erebor as a kingdom for the Longbeards, and as a gift from Aule, Maedhros's Silmaril (called the Arkenstone by the dwarves) is recovered from the depths and held as a heirloom of the royal line.
  15. For the Fathers of Men the island of Númenor is raised in the Great Sea, and for several generations their kingdom grows, and some of them settle back in the southernmost regions of Beleriand, the Belfalas.
  16. Thingol is allowed to re-incarnate and comes back to Middle-earth to reign over his lost people, the Teleri wood-elves of Mirkwood.
  17. Some four centuries after Morgoth's defeat, Thû, who had been in hiding in his stronghold of Dol Guldur, south of Mirkwood, since his defeat by Lúthien and Huan, comes out when he flies to Númenor in the shape of a bird, and preaches salvation through the worship of Morgoth. He achieves the destruction of Númenor when he convinces the king to conquer immortality taking Valinor by force, and the Valar destroy the island and make the world round. This cataclysm further sinks Beleriand, drowning most of the islands; the hobbits have to flee from the coastland, and after this they shun the sea.
  18. Thû comes back to Dol Guldur and takes possession of one of Morgoth's active volcanoes, Orodruin, around which, in the land of Mordor, he starts building fortresses with the intention to install himself as a new Dark Lord; at that moment evil creatures have no unified purpose (Rateliff XII.ii), and maybe only bats and the great spiders that have darkened Mirkwood are under his influence.
  19. Further pressed by the advance of the sea, some dragons come to the light in the Withered Heath, a region formerly part of Angband. The largest of them, Smaug, attracted by the gold treasure of the thriving kingdom of Erebor, attacks the Longbeards and ousts them from there. They go back to the Blue Mountains, now more humid and full of mists, because of which they are now more usually named the Misty Mountains. They find them so infested by goblins that recovering their old kingdom of Belegost is revealed an impossible endeavour, though they still fight a bitter war culminated by the massacre of the mines of Moria, and they build their dwellings in the western foothills.
  20. Some two centuries after the drowning of Númenor, the events described in The Hobbit take place.
  21. Events in the Hobbit sequel in which Bilbo's nephew and heir is involved: in Belfalas, the remaining Númenóreans raise their charismatic leader Amroth (after whom his growing, favored hometown and base has been renamed Dol Amroth) as King, and under Gandalf's advice they ally to Elrond and his elves of Beleriand to fight Thû. To this Last Alliance join the old Wizards, Galadriel, Thingol, the Longbeard dwarves, the Eagles, the Ents, and all the enemies of darkness, and Thû is destroyed for the last time, his spirit becoming a shadow for ever, and his fortresses razed to the ground. This war hastens the fading of the elves, and many of them set sail to the West, while the lingerers are only shadows and can only be seen by mortals when deliberately making the effort.
The remarkable consequence of this alternative Middle-earth that never came to be is that the Third Age of the Sun that is a part of the Rings of Power story disappears. It is an expectable missing, since Tolkien developed the story for The Lord of the Rings.

In a geographic parallel, the moves of the peoples and characters in the geography of the later legendarium are reduced in a step: neither the elves cross two ranges in the Great Journey, nor due to the Wars of Beleriand do elves, the Great Eagles, etc. have to take a so long journey to their positions in The Hobbit. Even the afterwards-created character of Galadriel, had she ever appeared in the Hobbit sequel at all, would have had to take less steps until finally becoming the lady of Lórien.

As can be seen in the maps below, the general geographic scenario puts together the map of Wilderland from The Hobbit and the map of Beleriand from the 30's Silmarillion, plus some elements drawn from the Ambarkanta, Tolkien's first Lord of the Rings map, and finally some details from later stages of the legendariumI've taken the drawings for those two main parts from "Mapping Arda - Reloaded" (Other Minds #2), and manually drawn the rest. The lands under the shadow at different moments are shown in grey.

This would be NW Middle-earth after the Unnumbered Tears:

And this just before the Last Alliance:


-     O     -

HOWEVER, a more compact geography would be reached if we directly equated the first set of parallels we mentioned above, i.e.:
  • Mirkwood = Dorthonion;
  • Dor-na-Fauglith = Withered Heath;
  • Himring = Erebor.
That way we could continue the equations just taking a look at the very convenient succession of geographical accidents in the map of Beleriand:
  • Misty Mountains = Erydlómin (> Ered Wethrin), actually being the border of Hithlum ("Mist Shadow", or "Land of Mist" in The Silmarillion), and therefore bearing the same "misty" attribute. In the early Silmarillion map they are shown in the middle of several lands marked (as others are) "ORC-RAIDS", so we can suppose the orcs/goblins would thrive again in the caves in this range after the War of Wrath.
  • Great River = Sirion (or what the War of Wrath left of it).
  • Woodmen = exactly the tribe of Haleth who might have been their model (Rateliff X.ii).
  • Grey Mountains = Iron Mountains (the final Ered Mithrin were actually a remainder of the Ered Engrin), or even the later Ered Gorgoroth.
  • Mountains of Mirkwood = Andram, also a not too high range, that in time could have become forested.
  • Elvenking's Halls = outright Menegroth, where Thingol would be reigning again.
  • Forest River = Esgalduin River (< Esgaduin), its course changed to the East, but in any case showing a nice coincidence (was it in Tolkien's mind?, Rateliff XIII.iv) between the names Esgaduin and Esgaroth, where the river enters Long Lake.
  • River Running (Celduin) = Celon (another nice coincidence, two hydronyms with the same meaning).
  • Iron Hills = foothills of the Blue Mountains.
  • The Necromancer's fortress (> Dol Guldur) would have been placed in in the new forests formed just south of the Andram, that would then have become invaded and darkened by the spiders, much as the Misty Mountains/Erydlómin would have been infested by orcs/goblins. Or maybe it was Amon Ereb itself (though it's there where Maedhros, Maglor and Elrond lived before Morgoth was overthrown, according to the contemporary Silmarillion, so Thû could only take abode there after the noldor abandoned it).
  • Therefore, finally both the hobbit country and Rivendell would have been placed within the limits of Hithlum (no doubt its climate made milder by changes due to the destruction of Angband or the expulsion of Morgoth), Hithlum having been cleared of Morgoth's servants by the War of Wrath.
Note that in this scenario the Great Eagles would just have to move across Sirion to the peaks over its western bank after the fall of Gondolin.

This scenario could allow a chronology even shorter than the one presented above, The Hobbit story becoming a continuation to the tale of the First Age, and producing that the Erebor to which Maedhros would have cast himself with the Silmaril was Himring itself, so that he would not have fled far to the East, but to his home of old. To make the map of Beleriand match the map of Wilderland, it would have to be stretched in the North-South direction, or to overlay the whole Hobbit geography on the Silmarillion map we could assume the changes in Beleriand would have been brought about by the War of Wrath. The map thusly shaped would be something like this:





-     O     -

BUT STILL we could abridge the history one step further, and it was pointed to by Tolkien himself when creating The Hobbit. This story would have to happen even before the fall of Morgoth, since Tolkien, in the first stages of its writing, and when its end was far from definite, thought of that option (Rateliff I.iii), because "less than a century has passed between those events [the defeat of the Necromancer by Lúthien and Huan] and the time of our story". Later Tolkien, when settling the final scenario and environment for the story, removed the reference to that event and opted for a longer timespan. If he had never done that, The Hobbit would have ended up being not a Silmarillion epilogue, but actually one of its chapters, and what would its possible sequel have told? One of the final defeats against Morgoth? Would it have been incorporated into one of the then well established tales (Túrin, Gondolin, the Nauglamír and Doriath)? Or maybe... the War of Wrath itself? Intriguing, but already too far suppositions.